hermano_divorcio

Hoy es un día agridulce (últimamente uso demasiado esa palabra, será una señal de que hace mucho que no visito mi restaurante chino preferido)… Acabo de firmar el divorcio. Se acabó. Definitivamente.

Tengo una sensación extraña… una mezcla entre ganas de llorar y celebrar mi nueva soltería recién adquirida. Demasiado intensa como para mantenerme concentrado en el trabajo… ¡Mierda! Hoy que tengo trabajo para dar y tomar…

Me duele… me duele y no consigo alejar de mi la sensación de fracaso. Yo cuando me casé lo hacía para toda la vida.

– … en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte os separe?
– Sí, quiero.

—–

– Firma el poder que autoriza a actuar a la procuradora y la ratificación del convenio regulador que ya firmasteis.
– …

Es duro.

Por otro lado estoy feliz. Feliz de acabar con el vinculo que me une a una persona que me odia… y si no lo hace, lo disimula bastante bien. Feliz porque ya soy libre (ya lo era pero ahora de manera oficial) de andar con cualquier otra que si me quiera y me haga sentir bien.

Liberador.

Para colmo esta noche tengo una cena, con Patrice y mas gente… no ha sido planeado, simplemente coincidió la fecha. No se si tendré el cuerpo jotero para socializar o si precisamente es eso lo que necesito.

No se si brindar entre sollozos o directamente derramar lagrimas de cava.

Un saludo a todos y…
Nos vemos en la red.

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