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bacaninha_pao_de_queijo

Foto temporal hasta que consiga hacer salir la mía del movil (ya la tengo rodeada)

La gente que mas o menos me conoce sabe que a mi se me conquista por el estomago… eso siempre ha sido así, por eso mi gran amor platónico (por los platos que hace) es Su del blog webos-fritos (Un saludo Su).

Quizás una de las ventajas indiscutibles que encuentro en relacionarme con gente de otras partes de este mundo es la diversidad culinaria (perteneciente o relativo a la cocina, no hablo de culos) que eso conlleva. Me parece genial poder sorprender a mis nuevos amigos con algo tan castizo como unas croquetas de jamón y deleitarme con algo que para ellos es tan básico como unos simples frijoles… Redescubrir algunos ingredientes usados de formas diferentes a la que estamos acostumbrados o incluso conocer otros que de otra manera quizás nunca hubiese conocido.

Antes para hacer la compra iba al supermercado, ahora ademas me recorro los locutorios en busca de algunas cosas de importación que no son tan comunes (al menos para la mayoría de nosotros). Lastima que el Carrefour me quede tan retirado porque la ultima vez que pasé por ahí tenían productos muy interesantes en el pasillo de la comida internacional.

La cocina brasileña me encanta, me hace mucha gracia porque le da un aire a la española, de manera tal que a veces usando otros ingredientes cocinan platos que recuerdan a los nuestros. Es una cocina muy variada y está llena de pequeñas joyas gastronómicas hechas con ingredientes y técnicas muy básicas. Una de esas joyas es el pan de queso, dejo aquí la receta.

Ingredientes:

  1. 500 gr (lo que venia en el paquete) de almidón ácido de mandioca (o yuca que es la misma cosa), con el dulce creo que también sale bien pero aun no lo he probado (los brasileños llaman a esto polvillo).
  2. 50 cc de leche (de vaca, con la de cabra creo que sabrá raro y con la de camella no quiero ni pensar).
  3. 200 cc de agua (incolora, inodora e insípida).
  4. 150 cc de aceite de girasol (he dicho aceite un paquete de pipas no es lo mismo).
  5. 5 huevos medianos (o 4 grandes o medio de avestruz).
  6. 1 cucharadita de sal (o media cucharada o una parte del cucharón o una pizca de una pala… y ¡hasta el infinito y mas allá!!)
  7. 100 gramos de queso en polvo (a falta de queso mineiro, un paquete de el caserío especial pasta son 90 o 95 gramos y sale bien).
  8. aceite de oliva (o girasol) para mojarnos las manos (la cantidad dependerá del tamaño de las manos de cada cual).

Preparación:

  1. Se pone en un cuenco el almidón y la sal.
  2. Se ponen todos los líquidos en un cazo o cazuela y se llevan a ebullición.
  3. Cuando empieza a hervir se retira del fuego y se escalda bien todo el almidón.
  4. Se empieza a mezclar para ir formado una masa (con la mano no,  que quema).
  5. Se añaden todos los huevos y se sigue amasando.
  6. Encender el horno a 200º o mas para calentarlo.
  7. Se añade el queso y se termina de amasar, la masa debe quedar un tanto elástica.
  8. Se untan las manos con aceite de oliva (o girasol) y se van cogiendo trocitos de masa para formar pelotitas del tamaño de una albóndiga con ellos.
  9. Se colocan en una fuente para horno dejandoles una separación ya que crecen bastante (doblan su tamaño).
  10. Se introducen en el horno y se hornean a 180º durante unos 45 minutos hasta que tengan el aspecto de un panecillo dorado (por si acaso ir echando un ojo desde los 30 minutos).

La he explicado de la forma mas sencilla que he podido, realmente no es complicada… tan solo es ponerse a ello.
Se supone que la masa se puede congelar una vez hechas las bolitas… y creo que tengo oído que en la nevera bien tapadas aguantan un día o dos, pero no he probado ni lo uno ni lo otro.
Este pan es para comer caliente, casi recién hecho… Ellos lo acompañan con ese café brasileño afrutado y ligeramente ácido y esta buenísimo.

Ale, si un sábado por la tarde no tenéis nada mejor que hacer ya os he dejado entretenimiento. El almidón que uso es de marca “Yoki” y lo compro en locutorios, Yoki también tiene un preparado para hacer pan de queso al que solo hay que añadirle agua y leche y amasar y tal pero casi lleva el mismo trabajo y no es lo mismo.

Un saludo a todos y…
Nos vemos en la red.

EDITADO:

Si alguien copió la receta a la primera que le de un repaso que confundí las cantidades de aceite y leche (entre si) y me olvidé de la sal… Eso pasa por escribirla así de memoria… Para una vez que pongo una receta… en fin.

También hoy estoy en condiciones de afirmar que con el polvillo dulce también queda bien, aunque por lo que parece no sube tanto como el ácido. Quedan un poco mas achatados pero igual de buenos.

Sobre lo de guardar la masa en la nevera también me informe bien, hay que untarla previamente con aceite para que no haga costra y luego envuelta con plástico o en algún tupper tapado se mete en la nevera y aguanta varios días.

jagalerta2ai1

04/04/2009
8:00 ZULU
La roca, a 10 minutos de un Lidl y 15 de otro.

Vaya madrugón para ser sábado… Pero bueno, la maquinita de pan bien lo puede valer…

– ¿De que cuernos hablas tío?

Bueeeno, haremos un pequeño flashback… (Poned los ojos borrosos durante un momento… multimedia interactiva).

30/03/2009
17:00 ZULU
La roca, una oficina cerca de un cine.

En la pantalla del ordenador aparece un bello rostro femenino e informa:

– Señor Ozonox, tiene usted un nuevo e-mail concerniente a las ultimas ofertas de Lidl, ¿quiere examinarlo ahora?

Bonito sueño… jeje, algún día, ya falta menos… Lo dejamos en que en un momento dado me da por revisar el e-mail a ver que hay de nuevo. Me encuentro un correo del Lidl que promete…

“Pan casero del modo más fácil a partir del Sábado, 04/04”

Lo abro… ¡Coño! ¡Una panificadora! (O sea, maquina de hacer pan, no confundir con “pacificadora” el revolver del 45 de Colt)

Me embriaga el imaginario olor del pan recién hecho y mi mente se llena de migas… 45 oros… No es cara, pero tampoco parece indispensable, se puede hacer lo mismo a mano. Estoy indeciso, las migas no me dejan pensar… Pido asesoramiento.

31/03/2009
12:00 ZULU
La roca, en el mismo sitio que el día de antes.

Como todavía no aparece el atractivo rostro informando de los nuevos correos que me puedan interesar compruebo el correo a la vieja usanza.

Respuestas a mis dudas… me recomiendan la maquinita y que madrugue el sábado y me prepare para una dura y cruenta batalla cual maruja en las rebajas del corte ingles para no quedarme sin la mía.

Se acaba el flashback (volved a poner los ojos borrosos durante un instante… hubiese molado también el efecto en blanco y negro pero es mucho pedir a la tecnología multimedia interactiva), estábamos en la mañana del sábado, quitándome las legañas…

Ducha medio fría… a ver si me espabilo.

Desayuno… un vaso de zumo que me sirve como excusa para decir que he echado algo al estomago antes del cigarro.

Me pongo algo de ropa pues no se puede llamar vestir a eso… ¡Si es que no son horas coño, que creo que aun no han puesto ni las calles!

Miro la espada de la pared… No, no creo que haya tanta gente… Cojo las llaves del coche y me dispongo a partir para estar allí minutos antes de que abran la puerta.

Suena el móvil… No me hace falta mirar quien es, reconozco la melodía…

– Oi, ¿qué pasa niña?

– Hola bebé, termino ahora, ¿te apetece venir a recogerme y duermo en tu casa o te da pereza y te llamo cuando me despierte?

– Me pillas vestido y con la llave del coche en la mano, en 3 minutos estoy ahí.

Recojo a Patrice.

– Hace frió, así no tengo que calentar la cama sola.

Se jodió la excursión a Lidl, hay una cama que caldear… Bueno, primero me aseguraré de que se acuesta caliente y luego ya iré mientras ella duerme.

15:30 ZULU
La roca, seguimos a 10 minutos de un Lidl y 15 de otro.

¿Sinceramente? Ella no se si habrá dormido, yo como un perrito chiquitín. Habrá sido por la cama caliente…

– Bebé, tengo hambre…

Nos levantamos… Un vistazo a la nevera pinta muy mal, no tenía prevista la situación… habría que descongelar algo o… ¡Benditos fideos chinos de esos instantáneos! Con poco arreglo y mucho picante Patrice prepara una sopa capaz de levantar a un muerto… Acabamos de comer y entre arrumacos vemos un poco la tele en el sofá. Pronto el sofá se antoja pequeño, de vuelta a la cama… ¿Será la cayena una especie de viagra natural?

19:30 ZULU
La roca, ¿hace falta decir que estamos a 10 minutos de un Lidl y 15 de otro?

– ¿No crees que ya va siendo hora de que nos levantemos de la cama?

– Sí, hoy la tarde parece que estaba buena… ¿Vamos al consulado a que nos inviten a un cafezinho?

– Bueno, yo quería ir a Lidl… pero total a estas horas ya igual me da, puedo ir después del café.

Llegamos al consulado (llamo así a la casa de unos amigos porque por allí pasan brasileños como para montar una embajada… Conozco ya mas brasileños que autoctonos). Entre risas y cachondeos me estreno haciendo mi primer café de puchero según su método. Lo clavo a la primera, la suerte del novato. Gostoso.

El café se torna en vino (algo parecido le ocurrió a Jesucristo y le escribieron un libro) y Patrice me dice que debería devolverla…

20:45 ZULU
La roca, a 13 minutos de un Lidl y 12 de otro (nótese el ligero desplazamiento).

– Buenas noches Bebé, mañana te llamo, supongo que por la tarde, cuando me despierte, me da pena despertarte tan pronto.

– No te preocupes… no me importa.

– Bueno, ya me lo pensaré.

Bueno… 15 minutos para que cierren el Lidl, tardaría 13 en llegar al que quiero ir… aun me sobran 2 para entrar como una flecha, mirar si quedan panificadoras y en caso afirmativo coger una.

Salgo como alma que lleva el diablo, a 200 por hora, derrapando en las curvas y atajando campo a través… bueno, vale, algo menos, pero mas ligero que de costumbre… afortunadamente apenas encuentro tráfico. En lugar de 13 minutos me presento en 10.

Aparco, cojo un carro y entro sin mucha convicción pensando que ya no quedará ni una… Me acerco a la cacharrería (sección de Lidl donde tienen lo que no se come, ni se bebe ni sirve para limpiar) y para mi sorpresa encuentro unas cuantas cajas de maquinas de hacer pan perfectamente apiladas en un montón al que por lo que parece solo le falta una.

– Mira… Algo bueno tenía que tener la dichosa crisis…

Tomo mi maquina, cuatro cosas mas que necesitaba y allí son baratas y están bien…

– Caballero por favor… ¿Podría dirigirse a una de las cajas? Vamos a cerrar ya.

Faltaría mas, ya tengo en mis manos (bueno, en el carro, que para eso lo cogí) lo que he venido a buscar…

05/04/2009
2:30 ZULU
La roca, a 10 minutos de un Lidl y 15 de otro (es por establecer la misma localización, el Lidl ya da igual donde quede).

Feliz como un niño con zapatos nuevos, después de haberme alimentado copiosamente en el consulado con arroz y frijoles (deliciosos) y bebido vino como para ahogar el pollo que lo acompañaba, de nuevo en casa me dispongo a probar la maquinita.

Es fácil de instalar, de limpiar, hace pan, pasteles, amasa… ¡hace incluso mermelada!

Elijo la receta que mas me apetece del libro que viene con ella… ingredientes los tengo todos (son básicos y el otro día me proveí de diversas levaduras)

Programa: Esponjoso (Suena bien, no quiero un pan de miga compacta)
Tiempo: 3h 10m (Bueno… todo el día en la cama, tomando café a las 19:30… a ver quien me duerme)
Tostado: Medio (Luego ya veremos si me gusta mas tostado o menos)

Resultado: Salió una especie de pan de kilo de un color marronaceo que en cuanto lo vi y lo toqué me acorde del pan de molde.

Sin pensarlo mucho lo metí en una bolsa de plástico para que no se resecase, efectivamente no me falló el instinto, ha quedado un pan de molde menos azucarado que los comerciales (lo que me parece genial) con el que salen unos sandwiches fantásticos.

La única pega que tiene son los dos agujeros que le quedan en la base que es donde se encajan los ganchos de amasar (estos los retiré después del amasado).

Soluciones: Varias… la primera y mas facil, pasar de ellos que tampoco molestan tanto, si no, siempre se puede retirar la masa despues de amasar y hacer el levado y posterior horneado en un molde tradicional.

Creo que este juguete nuevo da muchas posibilidades…

Un saludo a todos y…
Nos vemos en la red.

P.D. Lo del ZULU no se a que viene… preguntadles a los guionistas de “JAG: Alerta Roja”.

cocinar

Me gusta cocinar… aunque cuando está mi madre prácticamente nunca lo hago. Vago que es uno hasta para las cosas que le gustan… Debe ser porque la frase no es del todo cierta… Lo que realmente me gusta es comer, para lo cual poco a poco he ido aprendiendo a cocinar, algo que como la informática, nunca se deja de aprender.

Creo recordar (pues no lo tengo delante) que en una de entrada de este blog ya comente que lo mio ha sido totalmente autodidacta… que nadie me ha enseñado y todo lo que he ido aprendiendo ha sido a base de mirar recetas (libros, revistas y ahora Internet), ver programas y observar (y preguntar) a la gente cuando cocina.

Una de las cosas que mas me gusta de ir a ver a mis amigos brasileños (aparte de que son gente estupenda) es que tienen por costumbre “reunirse” (visitas incluidas) en la cocina, de manera que mientras tomamos un vino puedo echar un ojo y una mano si se tercia a lo que se hace en los fogones… Me salen unos frijoles tan buenos como los suyos.

El tema es que hoy… no se por que, me he acordado que esto no es del todo cierto. Hace mucho tiempo, mucho antes de irme a vivir solo que es cuando realmente empece mi periplo con las cacerolas, contaría yo con 15 años, en el internado donde estudiaba, en una de estas semanas culturales que hacían, se realizó un “taller de cocina” al que me apunté una vez mas movido por mi estómago pues pensé que a mal que lo hiciésemos la comida sería mejor que la que solíamos comer ahí (hasta que contrataron la empresa externa de catering pero eso es otra historia). El taller duraba tan solo 2 o 3 días, quizás 4, no recuerdo, se que fue algo no muy prolongado en el tiempo. De ese taller de cocina no me acuerdo de casi nada, no se por que es algo que mi memoria decidió perder en las brumas del tiempo, pero aun recuerdo algunas cosas:

Recuerdo que me llamó la atención que hubiese un aula de cocina tan bien preparada en el sótano, pensándolo ahora, contando que antes de ser un instituto mixto fue una especie de colegio para señoritas tampoco se de por que me extrañó tanto.

Recuerdo también, porque me llamó poderosamente la atención, que de las treinta personas que mas o menos nos apuntamos al taller, tan solo eramos dos chicos. Contando que los chicos se quejaban de la mala comida tanto o mas que las chicas, no comprendo como no era mas paritaria la cosa. Vamos, lo que no entiendo es como no se apunto hasta el cocinero.

Recuerdo que uno de los días hicimos un guiso (ternera, patata, zanahoria, guisantes, etc…). Lo recuerdo porque aquel día comí bien.

También me acuerdo de otro día que nos pusieron por parejas para hacer un bizcocho o similar y andaba yo engrasando un molde, con las hormonas revolucionadas propias de la edad, pensando que si me dejaban a solas con la compañera y la mantequilla le iban a dar mucho por el saco al molde… ¡Como estaba la niña!

Y mi ultimo pero mas intenso recuerdo (el que ha motivado esta entrada) es que un día hicimos, esta vez de forma individual, un pan. Harina, agua, levadura y sal, nada que no supiese ya en ese momento pues eso ya lo conocía de un cómic (por aquellos tiempos tebeo, tendría 7 u 8 años) en el que Goofy era panadero y lo explicaba. Hay que ver lo que guarda la memoria a veces.

El caso es que en ese taller no aprendí básicamente nada de cocina (exceptuando engrasar el molde), pues si bien seguro que era uno de los objetivos del taller, no era uno de los motivos que me habían llevado a mi allí. Y aunque se que participé y realicé las recetas, es algo que me mente decidió olvidar, pero ese pan…

Creo que fue en el blog de Su (está en los enlaces, de obligada visita para los cocinillas), quizás en su entrada del pan milagro donde leí (al igual que en otros sitios de cocina) que uno nunca olvida su primer pan. Eso mismo me pasa a mi. No tengo ni idea de que receta utilicé ( cantidades, tiempo de levado, de horno…), pero recuerdo a la perfección el olor del pan recién hecho al abrir los hornos, aquella pequeña hogaza aun caliente entre mis manos mientras me la llevaba a la habitación para disfrutarla con algo de embutido que tenía por el armario. Recuerdo incluso su sabor y textura, su corteza crujiente, su miga ligeramente hueca y esponjosa… Han pasado unos 15 años desde entonces y aun puedo saborearlo en mi mente.

Un día de estos quiero repetir la experiencia, con mi ex-mujer hicimos juntos algún pan mallorquín (pero ese pan no es santo de mi devoción), pero yo solo nunca he vuelto a hacer uno…

Para el que nunca haya probado a hacer un pan y quiera intentarlo una buena base puede ser el pan milagro del blog de Su. Yo aun no he comprado una fuente Pyrex con tapa para probar, así que me tiraré a métodos mas tradicionales con levado y tal… a ver que sale.

Ahora que lo pienso, tiene que ser divertido hacer un pan con Patrice por ahí rondando (por no hablar de engrasar un molde… apunte mental: un bizcocho).

Un saludo a todos y…
Nos vemos en la red.