You are currently browsing the tag archive for the ‘tolerancia’ tag.

the-matrix

Cultura… Según la Real Academia:

f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.

f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.

Cualquiera de ambos significados me sirve. Me resulta curioso en demasía observar como algo que en principio es lo que nos diferencia del resto de la creación, es precisamente lo que mas aliena al ser humano. Resulta que la cultura es lo que nos permite hacer juicios críticos, discernir el bien del mal, lo que nos gusta de lo que no nos gusta, etc… dándonos una falsa sensación de libertad y autocontrol, de libre albedrío, cuando realmente lo que hace es marcarnos una serie de pautas acerca de como debemos vivir, que debemos comer, decir, pensar, sentir…
Bienvenidos a nuestra Matrix particular, es una sutil aplicación del platónico mito de la caverna.
Voy a tratar de explicarme mejor…

En algunos países asiáticos comen deliciosos (no los he probado) pinchos de perro… aquí, eso suele parecer una salvajada. En la India hay mucha pobreza, gente muriendo de hambre y sin embargo no se comen a las vacas porque son sagradas… ¿Qué pensarán allí de nuestros guisos de ternera?
¿Quién es el que decide que esta bien comerse unos animales y otros no? Esa es la cultura, en nuestro caso no nos comemos los animales que nos eran de utilidad… El perro es fácilmente adiestrable para controlar un rebaño ovino, ¿Alguien se imagina adiestrar a una oveja para controlar un rebaño de perros? El gato caza ratones que contagian enfermedades y se comen el grano. Si no… ¿por que se iba a librar el gato y no el conejo cuya carne es tan similar?

Si nos paramos detenidamente a pensarlo, todas nuestras acciones y juicios de valor los tomamos en referencia a esa cultura nuestra. La ropa en inicio es para protegernos del frío, muy bien, pero cuando deja de hacer frío, ¿Qué hace licito mostrar los brazos y la cara y nos impide mostrar por ejemplo el pene? Entiendo que no haya que dejarlo tocar a cualquiera, al fin y al cabo es una parte muy sensible, pero los labios también lo son y sin embargo no los ocultamos… al fin y al cabo todo es carne y piel. O por poner otro ejemplo… ¿Quién fue el lumbreras que de una función fisiológica como puede ser el comer hizo todo un acto social (incluso invitamos a los amigos y familiares a que lo hagan con nosotros) y otra función fisiológica como orinar (que también lo hace todo el mundo) haya que esconderse para hacerlo y sea vergonzoso que te vean? Por no hablar de la reproducción que para mas juerga hay que buscar a otra persona para hacerlo con ella a escondidas del resto.

Pero lo grave es que hasta nuestros gustos están también determinados por la cultura, las mujeres u hombres nos gustan según unos cánones de belleza, el cine, la literatura, la comida… y si no, ¿por qué en la mayoría de los casos la mamá es la mejor cocinera del mundo?

Si lo pensamos en frío, esta cultura nuestra está llena de curiosidades…

  • El bendito jamón serrano no es mas que una pata de cerdo cruda colgada para que se seque.
  • La ginebra es amarga y el whisky sabe a tabla… Olvidando el detalle de que tiene alcohol si veis a un niño de 8 años pegar un trago de una de estas bebidas a palo seco su cara lo dice todo.
  • Un beso con lengua no es mas que un intercambio de babas y del sexo oral mejor ni hablamos.
  • Los caracoles son babosas y los huevos embriones de pollo no fecundados.

– Sí, sí, aviador porque estas tocado del ala… ya nos has dado asco para toda la semana, ¿a donde quieres llegar con esto?

Pues que hay muchas veces que cuando vemos a alguien hacer algo que choca frontalmente contra nuestra cultura, nos liamos la manta a la cabeza y emprendemos una especie de cruzada o guerra santa hacia ciertas actitudes, gustos, etc… que no tienen por que ser mas desacertados que los propios y quizás a veces convendría abstraerse un poco de la propia cultura y o bien intentar comprender la suya o simplemente evitar emitir juicios de valor pues estos siempre vienen de la mano de nuestro punto de vista el cual no tiene por que ser el bueno.

Un saludo a todos y…
Nos vemos en la red.

hitler

Un compañero de trabajo me acaba de decir una frase curiosa… “Hay muchos racistas que no saben que lo son”.

Yo casi siempre me jacto de ser una de las personas mas tolerantes de este mundo… palabra que realmente no me gusta porque tolerar algo es aun a sabiendas de que mi concepto es el acertado, te dejo vivir en tu autoengaño… No es en ese sentido en el que la uso sino en el sentido figurado que se le suele dar por el cual hago tabula rasa y comulgo igual con moros y cristianos. Nunca me ha gustado hacer distinciones por sexo, religión, color de piel, orientación sexual, preferencias culinarias, equipo de fútbol o color preferido… veo todas ellas igual de estúpidas. Soy una persona que le gusta la diversidad y la pluralidad cultural, acérrimo defensor del mestizaje y no solo en cuanto a razas se refiere. Me gusta conocer y experimentar. Mi verdadero limite esta en la Declaración Universal de Derechos Humanos, mientras se respete eso, el resto que cada cual lo haga como sepa, pueda y/o crea conveniente, no soy yo quien para juzgar a nadie igual que no me gusta que me juzguen a mi. Odio la discriminación, incluso la llamada “discriminación positiva”.

– Bueno muchacho… ¿y a que viene este rollo?

Pues el rollo viene a que como ya saben mis lectores y no-lectores últimamente mi inmersión en otras culturas es superior a una visita de vez en cuando a un restaurante chino. Mi día a día lo paso entre estos isleños (que cuando se viene de la península a vivir aquí se nota el cambio), brasileños, algún dominicano… Pero no solo eso, ademas en mi vida he compartido mesa (el plato no, eso solo para mi jeje) y conversación con gente de diversas partes de España (que de punta a punta no veas como cambia), cubanos, nigerianos, marroquíes, chinos, franceses, alemanes, ingleses, escoceses, rumanos, búlgaros, gitanos, un congoleño y alguno mas que seguro me dejo en el tintero, y eso sin estar muy viajado. El tema es que con este breve historial aquí escrito, al oír la frase de mi compañero automáticamente mi cerebro me ha dicho:

– Bah, eso no va por ti…

Y ahí me he dado cuenta de que mi cerebro se autoengañaba y trataba de engañarme a mi. No me gusta y desconfío (causas básicas de cualquier tipo de discriminación) de la gente que no piensa como yo.

No me gustan los skins y ultrafachas con mas pelo que cerebro que se dedican a molestar al personal porque su piel tenga una bonita tonalidad oscura.

No me gusta el típico tío feo como un coco que recela de los gays por si lo van a violar (quizás temeroso de que le guste). Creo que es un recurso fácil para superar una baja autoestima provocada por el rechazo general del genero femenino… es mas fácil vivir pensando que atraes al genero masculino que pensando que no atraes a nadie.

No me gustan los que maltratan a las mujeres (ni las que maltratan a los hombres que también las hay).

No me gustan los que son capaces de levantar la mano a alguien por un equipo de fútbol.

Tampoco me gustan los que utilizan la “falacia del marginal” (termino que acuño aquí ahora mismo) por la cual un integrante de cualquier “minoría débil” acusa a cualquiera que no pertenezca a ella de racista, sexista, homófobo, etc… por no pensar igual que ellos y/o transigir en según que casos en los que no necesariamente tienen la razón.

– ¡No me ha dado el ascenso porque es un homófobo de mierda!

No, no le ha dado el ascenso porque su compañero del que no se sabe (ni interesa) su condición sexual hace el trabajo cien veces mejor que él.

Ante los casos menos graves de la zoología humana arriba descrita intento mostrarme tolerante (esta vez si en su real significado), pero ante los casos mas extremos es que ni para tolerancia me llega… Soy racista y punto.

Un saludo a todos y…
Nos vemos en la red.